miércoles, 17 de octubre de 2007

Bocas 03


Educación a secas


- “Buenas tardes, quería información sobre los precios del gimnasio”
- “Ahí tienes los horarios y mensualidades” me espeta sin ni siquiera mirarme.
- “Ya veo, pues aquí está la puerta por la que me voy a otro sitio a preguntar tarifas”

No es ficción, es la triste realidad de una recepcionista venezolana en Madrid. Los españoles tenemos un cuaje encima bastante importante, pero los latinos elevan al cubo ese defecto. Como si viviéramos en un constante anuncio de Malibú. En la atención al cliente, esta ciudad deja mucho que desear. Nunca defenderé que el cliente lleva siempre la razón, porque no es así. Es una gran falacia capitalista. Pero sí que, la persona que paga, debe tener un mínimo de atención y ser tratada con amabilidad.
Puede ser, también, que yo tenga demasiada mala suerte y siempre me toquen los ineptos por defecto. Pero cuando yo he trabajado de cara al público siempre he sido correcto.
Como defensor a ultranza de la buena educación (he hablado de ella en este blog en considerables ocasiones) y aunque no sea el ejemplo absoluto, me veía obligado a hablar de los buenos modales.
Lo reflejaba perfectamente una viñeta de un diario que, desgraciadamente, no recuerdo: “Educación para la ciudadanía, tema 1: Educación a secas” Y es que más que para la ciudadanía tendría que ser para las relaciones básicas.Visto lo visto.
Mala educación como la que desfiló por la boca de Carod-Rovira anoche en Tengo una pregunta para usted. Exigió que los ciudadanos le llamasen por su nombre en catalán y con un acento perfecto. Don Josep Lluís se mostró como un perfecto maleducado e impresentable al exigir su apelativo de boca catalana. También, le faltó escupir cuando una señora le dijo que ella no lo pronunciaba en catalán porque no le interesaba ni un ápice ese idioma. El nacionalista, con pura demagogia, dijo que la señora estaba menospreciando su lengua madre. Pues no es así, don Josep Lluís (¿lo he escrito bien?). Hay gente a la que les encantan los idiomas pero no quieren aprender una lengua que habla una minoría y que además también habla castellano. Y está en todo su derecho, mucho más que el suyo a imponer nada. Además, que fonéticamente me parece horroroso. (Consideración muy personal)
Lo comentaba hace poco con un amigo, que cuando creas un clima de buen rollo en el trabajo, basado en la educación y amabilidad, las horas son auténtico ocio y la calidad de vida aumenta.
Por eso, señoras y señores, a veces es muy importante saber rodearte de sonrisas y buenos gestos, independientemente de caracteres, y dar la espalda a los amargados que sólo quieren contagiar.


Estas bocas han sido inspiradas por sus homólogas que escupen en vez de hablar.

3 comentarios:

Enyesque dijo...

Me abrumas con tu letra gigantesca! y discrepo respecto a la atención de latinoamericanos al público. El camarero del bar de debajo del curro es latino y un encanto, lo mismo que el que este verano me atendía en la terraza de mi barrio. No tengo problemas en el trato con la chica que muy educadamente limpia la oficina como fue inmejorable el trato con las dos que trabajaban en mi residencia.
Puede que hayas tenido mala suerte tú y coincidieras con gente idiota o con gente muuuuuuuy quemada. Que también nos gastamos unos aires con las personas que atienden al público que es insoportable. Yo te digo que es desagradable cómo te tratan a veces cuando te confunden con "sudaca".
Please, no juzgues generalidades sino protesta por casos concretos!! una hoja de reclamaciones al gym y se caga la idiota que te atendió.
BESOOOO

Axwells dijo...

Amor, yo tampoco estoy de acuerdo, pero con la segunda parte del artículo. A mi no me pareció mala educación que Carod les dijera que se llama Josep Lluis, que no es su nombre "en catalán", es su nombre simplemente. ¿Acaso hablamos de Jorge Bush, de Jaime Chirac, o de Jesús Juan Imaz? Es que es absolutamente normal que esté hasta la coronilla en la que se pone coronas de espinas(gesto que a todo el mundo le ofende, no así que se fabriquen coronas de espinas de plástico para vender por 6 € en cualquier mercadillo...) de que le cambien el apelativo.
Y tampoco fue mal educado con la señora que le dijo que no estaba interesada en aprender catalán, con claro ánimo de desprecio. Ni con la chica que le sacó el tema de la reunión con ETA. Confieso que me pareció todo bastante acertado. Porque a veces ese tipo de respuestas las generan bocas mal educadas con preguntas mal intencionadas. Quien responde tiene que defenderse de alguna manerrrrra.

Rafa Venutz dijo...

Uhm, sin ánimo de ser hiriente, creo que has mezclado churras con merinas.

La atención al público es una cosa. El comportamiento de Rovira, otra bien distinta. Por mucho que podamos incluir a ambas bajo el epígrafe de buena o mala educación, no creo que sean comparables.