sábado, 19 de abril de 2008

iniciándome

Comparto tu reflexión porque yo también estoy harta. Harta de tener que hablar con la boca pequeña para no faltar al respeto a quienes ni siquiera saben lo que ésa palabra significa. Que aparte de machistas, son unos ignorantes gilipollas. Que nos dicen que tenemos que ser educadas y respetables porque si somos agresivas estamos haciendo lo mismo que criticamos. Qué retórica mas sucia. Que ganas de no hacer nada. No vaya a ser que abra la boca y que escupa a quien se lo merece. Mejor me cayo, no vaya a ser.... Pues no me da la gana. Yo no salto si no me atacan. Y ahí esta la difernecia. Pero si me atacan lo que no voy a hacer es quedarme ahi parada como una gilipollas de palabras dulces. Ésas las guardo para la gente que quiero. No te jode. Es que es el colmo.

Hay otra agresión que curiosamente es tabu, curiosamente digo porque en vista de lo generalizada que está no se habla de ello casi nada. Es de la violación. Es curioso que la víctima se sienta culpable. Y el agresor no. Por si os animais a opinar sobre el asunto de la violación y como lo veis. Yo por el momento stoy reflexionando sobre el tema, cuando tenga una opinión algo más formada intetaré escribir algo.

PD: acepto al invitación a este sitio xo aviso, que nadie se altere que tengo casa propia y ninguna intención de gorronear la de los demás, aunque encantada de compartir la mía.

3 comentarios:

Onymusha dijo...

Bien dicho campeona.

Lo que algunos parecen olvidar, es que nosotras creemos en la religión de la Madre, no la nueva del padre. O sea que de cristianas tenemos poco. Eso de poner la otra mejilla cuando te dan un guantazo en una, lo dejamos para las... no sé ni cómo definirlas. Yo diría "nuestra vergüenza".

Enyesque dijo...

Si lo mejor es darles la oportunidad de hablar porque con sus palabras se cubren de mierda. Luego sólo hay que dar el estacazo final, el que hace que el toro, que enviste sin mirar y sin pensar, caiga el ruedo y podamos cortarle las dos orejas y el puto rabo.

anónimo dijo...

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